En clave blaugrana, el verano de 2018 ser recordado como el de Riqui Puig. El de Matadepera deslumbr al mundo del f鷗bol con actuaciones que auguraban tiempos felices en Can Bar鏰. Tras la pretemporada, el centrocampista debut en Copa contra la Cultural Leonesa y, desde ese partido, no ha encontrado la regularidad bajo los mandos de ning鷑 entrenador. Incluso Xavi ha preferido desnaturalizar al equipo con cuatro delanteros, antes que apostar por el canterano. Riqui atraviesa un desierto al que no encuentra salida. Parece que su oasis particular se encuentra lejos de Barcelona.

 

El Celta es un rival muy particular para cualquier equipo. El rombo que plantea Coudet es dif韈il de presionar, pero, a la vez, es f醕il de castigar por dentro. Ante el reto que ello supone, Xavi encontr en Alba una figura que hac韆 las veces de lateral e interior, seg鷑 la posici髇 de Brais. Por dentro, Frenkie en la escudaba a Gavi y Memphis. Aubameyangse situaba como delantero y Dembel y Ferr醤 ocupaban las bandas. Ni rastro de Riqui Puig. En la segunda parte, Xavi reconoci su error y dio entrada al canterano, que apenas intervino. Su traves韆 por el desierto prosigue. Si quiere salvar su carrera, Riqui debe marcharse del Bar鏰, su club: el inicio de tanto y la culminaci髇 de tan poco.

Autor:Jon Garc韆 Casado