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Diario deportivo

Granada-Celta, un partido de traca

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Granada y Celta de Vigo se verán las caras mañana en el Nuevo Los Cármenes, en un partido que para nada será tranquilo, y no precisamente por lo que pase en el terreno de juego, sino por la fuerte rivalidad que hay entre estas dos aficiones durante los últimos años. Durante el transcurso del encuentro, ambas aficiones intercambiarán todo tipo de insultos y cánticos, en un partido que también se jugará en las gradas.

El equipo local, dirigido por Karanka, se juega mucho mañana, pues es su última oportunidad de aferrarse a la permanencia en primera división, y eso sumado a la motivación extra del aficionado rojiblanco por jugar contra el Celta, desencadena en un encuentro de riesgo.

El Celta mañana podría sellar su permanencia de manera matemática, y de paso, hacer sangre en la herida de un Granada que perdiendo ante el Celta y en casa, podría estar abocado al descenso a la categoría de plata del fútbol español, además de ser objeto de burla por parte del equipo vigués.

UNA RIVALIDAD QUE VIENE DE ATRÁS

Todo comenzó en la campaña 2010-11, cuándo Granada CF y Celta de Vigo quedaron emparejados para disputar las semifinales (a ida y vuelta) de los playoffs de ascenso a primera división. El partido de ida sería en el estadio de Balaidos, donde se empezó a forjar esta enemistad, mientras que la vuelta sería en territorio granadino, en el Nuevo Los Cármenes.

La ida fue hostil, un partido muy bronco e intenso, sumado a un mal recibimiento al Granada CF y sus aficionados con insultos, bengalas y lanzamientos de objetos que levantaron el enfado de una afición rojiblanca que prepararía un infierno para que su equipo remontase el 1-0 que llevaba en contra a la vuelta en Los Cármenes.

A la vuelta, los aficionados nazaríes prepararon un recibimiento salvaje, estos cantaron y arroparon el autobús de su equipo a la entrada del estadio, pero a la llegada del autocar visitante, los aficionados del Granada respondieron con pedradas, bengalas, lanzamiento de todo tipo de objetos, insultos… Obligando a las fuerzas del estado a poner orden y detener a gente para evitar males mucho mayores.

Ya dentro del estadio, las dos aficiones intercambiaron insultos y lanzamientos de objetos, aunque con el partido en marcha, el ánimo de bronca se fue a menos y sendos seguidores se dedicaron a animar a sus equipos. El Granada empezó mejor la batalla y consiguió adelantarse con un cabezazo de Orellana.

El estadio sentenciaba la moral del Celta y apretaba como nunca para llevar en volandas a su equipo hacía la final del Playoffs, pese a que Dani Benítez (jugador rojiblanco) falló dos manos a manos y dos penaltis, el Granada sufrió en la prórroga y se vio muerto en la tanda de penaltis, Roberto (portero del Granada) apareció para resucitar a los de la ciudad de la Alhambra y eliminar al Celta con una parada decisiva en la tanda de penaltis.

En la final, Elche y Granada se vieron las caras a ida y vuelta, y tras un 0-0 en Los Cármenes y un posterior 1-1 en el Martínez Valero, con un gol tras galopada de Ighalo que pasó a la historia del Granada CF, el equipo en aquel entonces dirigido por Fabri González ascendía a Primera división, algo que levanto resquemor en la parroquia celtista, y que se mantiene hasta nuestros días.

Mañana el Celta irá a jugar a tierras andaluzas, y Granada ya se prepara para el partido.

 

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